• Dulce Hernández

Aguas Cosméticas para darle vida a tu Piel


El agua es un elemento vital para la piel. Está presente en un 70-80%, y proviene del interior del cuerpo, de lo que bebemos y comemos. Puesto que desde fuera apenas se puede aportar agua, se debe tener especial cuidado en incluir en la dieta alimentos que la contengan, como frutas, verduras o infusiones.


Una buena hidratación de la piel garantiza su elasticidad, luminosidad y buen aspecto, pero aportar agua desde el exterior es casi imposible, ya que la piel es impermeable en un 90%. Complementar tu rutina de skincare con diferentes tipos de aguas es uno de los secretos para impulsar tu belleza.


También se puede evitar la deshidratación protegiéndose con cremas faciales hidratantes. La principal función de las aguas cosméticas no es la de hidratar sino la de aportar nutrientes disueltos en el agua, o bien limpiar la piel sin resecarla. Existen diferentes tipos de aguas, cada una con sus propiedades.


Hoy te diremos las funciones de cada una, cómo aplicarlas y si es mejor prepararlas o comprarlas. ¡Toma nota!


1. Aguas Termales


Proceden de fuentes termales, lo que las hace un elixir cargado de minerales, por ejemplo, manganeso (antioxidante e hidratante), magnesio (clave para la renovación celular), selenio (antioxidante), cobre (antiinflamatorio), calcio (efectos cicatrizantes) o zinc (regenerante y antibacteriano). Se indican, sobre todo, para la piel sensible por su contenido en estos minerales acelera el tiempo de curación de heridas, alivia la irritación, retiene la humedad en el rostro, refresca y protege la piel de los radicales libres y facilita el desmaquillado.


El primer consejo para tener una cara sana y un aspecto saludable es introducir el tratamiento de agua termal en nuestra rutina diaria de belleza ya que sus propiedades fundamentales actúan como calmantes, hidratantes y antienvejecimiento.


Conviene comprobar en la etiqueta que no contengan ningún ingrediente más. Se pueden emplear para fijar el maquillaje, tonificar la piel tras la limpieza diaria o calmar la piel irritada.


2. Aguas Florales


También se conocen como aguas de destilación, ya que se obtienen al destilar los aceites esenciales. Tras la destilación, en la parte acuosa que ha arrastrado el aceite esencial quedan disueltos los principios activos de la planta que les confieren sus propiedades beneficiosas para la piel.


Estas aguas se suelen usar como tónicos faciales, pues refrescan, se toleran bien y corrigen pequeñas imperfecciones. Son idóneas para pieles sensibles. Al tener un olor muy agradable y ser aptas para embarazadas y bebés, se emplean igualmente como aguas refrescantes o en lugar de aguas de colonia con alcohol y perfumes sintéticos.


Según la planta destilada, tienen unas propiedades u otras algunas de ellas son:


- Agua de rosas: sirve como fijador de maquillaje, como calmante post-depilatorio, para refrescar e hidratar la piel, para controlar el acné, como tónico para pieles sensibles y como relajante para las pieles estresadas. Además de estos múltiples beneficios, le da a la cara una apariencia mucho más luminosa y saludable. Se aconseja en pieles grasas pues es ligeramente astringente. La manera de prepararla es la siguiente: Prepararla es lo ideal, ya que la mayoría de las aguas de rosas comerciales poseen alcohol, colorantes o aditivos que resecan el cutis. Para elaborarla, limpia medio kg de pétalos de rosa (preferentemente rojos o rosas) y agrégalos en una olla caliente con agua destilada. Cuando llegue a punto de ebullición, baja la temperatura y retira del fuego después de 10 minutos. Deja reposar la infusión durante una hora, vierte el líquido en frascos de vidrio con atomizador y aplica cuando lo necesites, después de la limpieza.


- Agua de lavanda: es relajante y desinfectante, idónea para pieles mixtas.


- Agua de hamamelis: es conocida por sus propiedades astringentes que ayudan a cerrar los poros, reducir la producción de grasa y prevenir la aparición de puntos negros. Además, calma y desinflama la tez y es útil a la hora de eliminar bolsas y ojeras. Puedes comprarla en el supermercado, ya existen muchas opciones que poseen esta sustancia en su versión más pura para tu rostro. Solo debes aplicarla con ayuda de un algodón, después de la limpieza facial y, ¡listo!


- Agua de manzanilla: calma la piel sensible.


3. Agua de arroz


Es una fuente de antioxidantes, vitaminas y minerales, por lo que será tu mejor aliada para suavizar, calmar, limpiar, matificar, unificar el tono y rejuvenecer la piel. Por si aún no lo sabías, este tipo de agua es fundamental en la rutina de skincare diaria de las orientales.


El agua de arroz puedes prepararla tu misma. Se ponen en remojo 100 g de arroz integral en 300 ml de agua mineral durante 12 horas; se exprimen los granos con un paño en el agua y se cuela.


4. Agua de avena


Es perfecta para nutrir las pieles maltratadas y secas, pues contiene elementos que impiden la pérdida de líquido en el cutis y favorecen su restauración. También elimina las células muertas acumuladas, remueve las impurezas y reduce el brillo facial.


¡Puedes prepararla! Y la mejor receta es la siguiente: Hierve un litro de agua, junto con ½ taza de avena y, luego de 10 minutos retira del fuego. Vierte la mezcla en un recipiente, utilizando un colador para extraer solamente el agua y aplica sobre la cara al final de tu rutina de skincare. No es necesario secar o enjuagar el rostro después de la aplicación.


El agua de avena tiene una duración de 7 a 10 días de caducidad.


5. Agua de azahar


Aporta elasticidad y resistencia a la dermis, ilumina, previene las infecciones cutáneas y estimula la producción de colágeno y la regeneración celular. ¿La mejor parte? ¡Está recomendada para todo tipo de pieles!


Aplícala sobre cuello y escote, a través de suaves toques con un algodón, para lograr una mayor penetración.


6. Agua micelar


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