• Dulce Hernández

¿Cómo combatir la Flacidez del Rostro?



La flacidez facial es la pérdida de firmeza de la piel del rostro con el paso del tiempo, causada por la disminución de las fibras como la elastina, encargada de proporcionar elasticidad a la piel, y el colágeno, encargado de aportar resistencia a la misma. Esta disminución se debe al envejecimiento cutáneo, lo cual provoca descolgamiento y arrugas en el rostro.


Los primeros puntos que muestran esta pérdida de firmeza son el arco mandibular, la papada, los surcos nasogenianos y los párpados.


El fotoenvejecimiento y el tabaquismo son las causas más frecuentes de flacidez, ya que el exceso de radiación solar y la mala oxigenación pulmonar por el tabaco aceleran la oxidación celular, produce deshidratación, aumenta la destrucción de las fibras de colágeno y elastina. También hay otras causas que hacen que la piel facial empiece a mostrar signos de flacidez prematuros como una mala alimentación, llevar una vida sedentaria, una excesiva exposición solar u otros factores como el estrés o la depresión.


Se pueden borrar las arrugas, eliminar manchas, iluminar la superficie externa, pero no rejuveneceremos la piel si no tratamos la flacidez o laxitud. Los dos aspectos más importantes que no debes descuidar son el colá­geno y los músculos, ya que son los responsables de la firmeza de la piel. El colágeno es una proteína esencial que produce nuestro cuerpo y que es el encargado de darle la estructura a la piel y mantenerla firme. A partir de los 35 años aproximadamente, los niveles de colágeno descienden, de ahí que sea necesario empezar a tomarlo como suplemento en nuestra dieta para que nuestra musculatura y piel vuelvan a recuperar su densidad.


Hay varias claves para prevenir la flacidez, pero de nada sirven sino se tiene la constancia necesaria para lograr mantener una piel libre de flacidez. Hoy quiero darte unos consejos sobre cómo combatir la flacidez del rostro para que puedas frenar el avance del envejecimiento en tu piel y lucir más joven y radiante.


¿Cómo combatirla?


Estilo de vida saludable


Para conseguir retrasar la aparición de la flacidez es importante practicar ejercicio 2 o 3 veces a la semana. También llevar un estilo de vida saludable te ayudará a estar en buena forma, lo que supone tener unos músculos fuertes y sanos que retrasarán la aparición de flacidez y se encargarán de mantener la piel firme.


Productos de cuidado facial


Es recomendable usar cremas y sérum reafirmantes y tensores, así como cremas antiaging que ayudan a mantener la firmeza de la piel, y muy importante, evitar tomar el sol de forma excesiva.


Los más apropiados son las cremas rejuvenecedoras que favorecen la producción de las sustancias naturales de la piel como la elastina y el colágeno. Por ello, los cosméticos ricos en vitamina C, vitamina A, retinol o colágeno son ideales para lucir una piel más tersa y flexible.


Aplica las cremas sobre la piel bien limpia y siempre con movimientos de abajo hacia arriba para ejercitar los músculos y luchar contra la fuerza de la gravedad. Nunca al revés. Por ejemplo, desde el centro de las mejillas o el mentón hasta las sienes.


Si eres joven, no trates de ponerte cremas reafirmantes antes de tiempo, tu piel no las necesita por ahora. Es preferible una buena crema hidratante que mantenga la humedad de la piel en perfecto estado.


Buen estado de ánimo


Un gran aliado para combatir la flacidez del rostro prematura es sin duda, nuestro estado de ánimo. Como ya sabes, las emociones se reflejan en el rostro y estados de estrés o ansiedad tienen efectos negativos en la piel. Los estados de ánimo negativos aceleran el proceso de envejecimiento debido a los radicales libres y con ello, un incremento de la flacidez.


Por ello, estar relajada, contenta y con vitalidad es una buena terapia para que la piel se mantenga joven y con aspecto radiante.


Gimnasia facial


La ejercitación de los músculos de la cara es una forma estupenda de combatir la flacidez y hacer que la piel esté más firme y fuerte. Hacer esto es muy efectivo para contro­lar la flacidez, siempre que los realices correctamente y con constan­cia.


Es importante que hagas los ejercicios frente a un espejo para ver si mientras los realizas te sale alguna arruga (es signo de que lo estás ha­ciendo mal) y así puedas corregirlos. Dedica cada día 5 minutos a estos ejercicios; si no lo haces así, no sirve para nada.


Primero, aplica una crema hidratante en el rostro para prevenir que se marquen arrugas al hacer los ejercicios.


  • Un ejercicio es ponerse de pie y con la boca bien abierta pronunciar todas las vocales en 10 ocasiones cada una, es importante hacerlo con fuerza pero sin emitir sonido. Debes sentir cómo se tensan los músculos de la cara.

  • Hacer sonrisas amplias durante tres minutos cada día es una buena manera de tonificar los músculos faciales.

  • Después de los ejercicios prueba con un masaje facial. Da unos golpecitos suaves con los dedos anular, medio e índice sobre la zona de la frente, las mejillas, el contorno de ojos, la barbilla y la parte inferior de la nariz.


Mascarillas faciales


Las mascarillas reafirmantes naturales son estupendas para combatir la flacidez del rostro así como para prevenirla. Algunas de las que dan buenos resultados son las mascarillas a base avena, yogurt y miel. Aplícalas sobre la piel limpia y déjalas actuar durante 20 minutos aproximadamente.


Buena alimentación


Una de las principales causas de la aparición de la flacidez es la mala alimentación. Las dietas extremas, las comidas entre horas o la comida basura hacen que la flacidez aumente. Una correcta alimentación es fundamental para el aspecto de la piel.


En este caso, para combatir la flacidez del rostro son muy buenos los alimentos antioxidantes, los ricos en vitamina C y vitamina E. Incluye en tu dieta, además, vegetales frescos, leches y aceites vegetales, cereales integrales y pescado. Todos ellos son ideales para nutrir la piel y mejorar su firmeza.


La piel está firme y elástica gracias a las proteínas (una de ellas es el colágeno), que son las encargadas de la formación de todos los tejidos, incluidos los musculares. Diariamente debes aportarlas a tu cuerpo con alimentos como huevos, carnes, pescados.


La vitamina C también es indispensable para el mantenimiento de todos los tejidos, ya que participa en los mecanismos de síntesis de colágeno. Además es antioxidante, atrapa los radicales libres que son los responsables del envejecimiento celular. Frutas ricas en vitamina C y fibra: naranja, piña, pomelo, mandarina, fresas, kiwis, espinacas, limones. Evidencias científicas han demostrado que el consumo diario de fruta mejora el tono y brillo de la piel.


También hay alimentos que deterioran la piel. Trata de evitar azúcares, grasas saturadas, harinas refinadas ya que contienen mucha grasa y desdibujan los contornos. Si algún día caes en la tentación, trata de compensar con ejercicio, mucha agua y proteínas al día siguiente.


Hidrata tu cuerpo bebiendo al menos 1.5 litros de agua diarios para tener una piel firme y elástica. Si te cuesta, utiliza botellas pequeñas de 0.5 litros para llevar un control.


Cuidado con las dietas milagro. Si pierdes peso bruscamente, tu piel lo notará. Las dietas en las que se ingieren muy pocas calorías son perjudiciales para la salud y para la piel. Si haces dieta, lo aconsejable es que no pierdas más de un kilo por semana. Así la piel se irá ajustando al nuevo peso poco a poco.


No exponerte al sol en exceso


Las excesivas exposiciones al sol no son beneficiosas para mantener la tersura de la piel del rostro. Si vas a tomar el sol, debes proteger bien la piel de los rayos solares ya que éstos aceleran el envejecimiento y favorecen la aparición de arrugas prematuras.


Buen descanso


Toma en cuenta que un buen descanso es muy importante para que la piel tenga mejor apariencia. El sueño es un factor muy importante, no solo para mejorar la salud y el estado de ánimo, sino también para prevenir la flacidez. Des­cansa unas ocho horas diarias para reparar