Aprende a usar los Polvos Bronceadores

June 3, 2019

 

Estamos a muy poco de iniciar el verano y seguro querrás resaltar ese bello tono dorado en tu piel como si hubieras ido a la playa. Los polvos bronceadores son siempre una excelente alternativa, ayudándonos a resaltar nuestros rasgos y lucir perfectas.

 

Aunque la realidad es de que a veces cometemos grandes errores al usar este gran producto. ¡Abusamos en su aplicación! Para que los resultados sean los mejores es importante saber usarlos y cómo aplicarlos para darle a tu rostro un toque de color sin importar la temporada del año.

 

Hablando de los polvos bronceadores nunca debes olvidar que “menos es más”. Para otorgar un lindo acabado natural a tu piel ligeramente tocada por el sol bastan unos ligeros toques de producto sobre ciertas zonas de tu rostro y utilizar de manera correcta tu brocha para una buena aplicación. ¿Suena muy fácil no?

 

Es importante que para tener una correcta aplicación debes tener cuidado en elegir el tono ideal, saber dónde hay que aplicarlo, qué herramientas necesitamos e incluso qué acabado es el que más nos favorece según nuestro tono de piel.

 

¡Atrévete a conseguir el efecto “sun kissed” con esta guía de aplicación!

 

¿Para qué sirven los Polvos Bronceadores?

 

Aunque es uno de los clásicos de nuestro kit de maquillaje, la mayoría tal vez no lo tengan muy claro. Los polvos bronceadores se han convertido en la solución perfecta para lucir un tono más bronceado o dorado y dar dimensión a tu rostro en cualquier época del año, pero usarlos de manera excesiva te hará lucir un tono muy artificial y desigual al resto del cuerpo.

 

Los polvos bronceadores o de sol están destinados a simular un bronceado de forma natural, y acentuar determinadas partes del rostro. En verano, o si tienes un tono de piel oscuro, pueden usarse por todo el rostro, usando una brocha grande y ancha para polvos. Si los aplicamos correctamente podemos conseguir un acabado muy natural y con un bonito tono.

 

La diferencia entre estos y el rubor es que el primero añade un toque bronceado a tu piel, mientras que el rubor sirve simplemente para dar un poco de color al rostro y disimular la palidez.

 

 

¿Cómo elegir tu tono ideal?

 

Una parte importante antes de aplicar los polvos bronceadores es conocer el tono de la piel. Para elegir el tono de los polvos bronceadores hay varias maneras según ciertos criterios:

 

  • Para elegir el tono que más vaya contigo puedes probarlo sobre tu piel sin base de maquillaje o con la base de maquillaje que uses habitualmente (es lo más recomendable), pero en esta última opción quizás tu tono de piel estará posiblemente alterado y hay que tenerlo en cuenta en el momento de la elección. Solo asegúrate que el tono que elijas sea máximo dos tonos más oscuros que el tono de tu piel, de esta forma garantizas que el resultado final sea lo más natural y hermoso posible.

 

  • Dependiendo del tono de la piel:

 

Si tienes la piel clara o muy clara, hay que usar un polvo de sol en tono medio o tostado, que aporte luminosidad pero que no sea demasiado oscuro ni anaranjado.

 

Para la piel de un tono medio, usa bronceadores con reflejos cobrizos y dorados. En realidad cualquier tono le sentará de maravilla.

 

Si tienes la piel morena, tienes libertad para elegir los bronceadores más oscuros. Pero ten cuidado, porque si eres muy morena y escoges unos polvos demasiado oscuros y con acabado mate las facciones se endurecerán mucho, apuesta por un acabado brillante mejor, pero ten en cuenta (especialmente) si eres muy morena, que no lo debes usar en todo el rostro, sólo en los puntos que quieras enfatizar un buen tono de piel y dar luz. Si no, el acabado brillante se volverá en tu contra y se creará una sensación de piel grasa. Por eso para pieles oscuras es ideal que los polvos incluyan algunos tonos rosados, corales o anaranjados para "encender" el tono de tu piel.

 

  • Al momento de comprar el polvo bronceador, puedes poner el producto al lado de la piel y ver cuál es más cálido y doradito. Puedes hacer varias comparativas de productos y sólo hay que sostenerlo justo al lado de nuestra cara, sin aplicarlo.

 

  • Algunos maquilladores recomiendan elegir 2 tonalidades de polvos bronceadores, uno claro y uno más oscuro para aplicar el tono más claro en todo el rostro, bajando incluso hasta el cuello y el tono más oscuro servirá para destacar las facciones donde naturalmente nos tocaría el sol: el nacimiento del pelo en la frente, la barbilla y el puente de la nariz.

 

  • Los polvos bronceadores son más adecuados para las pieles un poco más morenas, por lo que si estás muy blanca lo más recomendable es que apliques rubor, el cual te ayudará a dar vida a tu piel luciendo hermosa, y dejes los polvos bronceadores para cuando hayas podido coger un poco más de color.

 

En realidad, se pueden aplicar al mismo tiempo tanto polvos bronceadores y el rubor. Con los polvos bronceadores (mate) puedes esculpir el rostro y el rubor, en tonos rosados, para usarlos sobre las mejillas. El efecto es súper sano y favorecedor. De hecho, muchos polvos de sol vienen con ambos tonos rosas y marrones, precisamente porque esos son los colores naturales del rostro en verano.

 

 

¿Y qué acabado queda mejor?

 

El acabado puede ser con brillo, satinado o mate. Para elegir el acabado de tu polvo bronceador es necesario saber qué efecto bronceado te gusta como resultado final o de qué manera puedas hacer lucir tu piel luminosa.

 

Por ejemplo, si quieres un look natural el acabado satinado te dará un toque veraniego gracias a su luminosidad sin saturarla. Si tienes la piel seca, evita los acabados mate, ya que te resecará en exceso la piel. En cambio, un efecto brillo ayuda a difuminar pequeñas imperfecciones y arrugas, y aporta mucha luz a la piel.

 
 
¿Con qué herramienta aplicar los polvos bronceadores?
 

La mejor herramienta para aplicar los polvos bronceadores es una brocha grande y esponjosa, como la brocha kabuki, pues nos permite difuminar el producto correctamente y no deja un acabado artificial.

 

Al tomar el producto con tu brocha asegúrate de no tomar demasiado porque tu brocha quedará una cantidad demasiado concentrada y arruinaras el efecto natural. Pasa únicamente los lados de tu brocha sobre el bronceador, golpea el mango de la brocha de manera que el exceso del polvo caiga en el estuche y así la brocha se cargará de la cantidad de producto necesaria sin desperdiciarlo. Con este truco distribuyes el bronceador de manera más uniforme por toda tu cara.

 
 
Maneras de aplicarlos polvos bronceadores
 
Aplicación en 3
 

Dado que este producto de maquillaje sirve para simular un bronceado natural, deberás aplicarlo en los principales puntos del rostro que suelen broncearse: la frente, la nariz, los pómulos y la barbilla.

 
Para lograr esto hay una técnica conocida como la técnica del 3. Consiste en dibujar un 3 a lo largo de cada lado del rostro. Un vez que hayamos tomado el polvo bronceador vamos a empezar a aplicarlo: Comienza aplicando el producto en el lateral de la frente, acercándonos lo más posible a la línea del nacimiento del cabello, después sigue el trazo bajando por la sien, enseguida acaricia el pómulo y termina haciendo el último trazo debajo de la mandíbula.

 

Si es necesario tomar más producto para marcar aún más el bronceado puedes hacerlo, solo asegúrate de no perder el efecto natural que se busca.

 

Aplica los polvos bronceadores en los puntos indicados siempre de arriba hacia abajo. Recuerda que no debes exagerar con su aplicación, pues se trata simplemente de dar un toque natural y hermoso a tu rostro, si te pasas se verá demasiado luminosa la piel.

 

 

Para un bronceado ‘contouring’

 

Lo primero a tener en cuenta es que todo lo que marquemos con un bronceador será para obtener profundidad o hundir. Hay muchas zonas del rostro que se pueden afinar o acentuar dependiendo de cómo apliquemos los polvos bronceadores. Es necesario comentar que los polvos bronceadores que se usen para dar countour al rostro sean de preferencia mate, para evitar resaltar las zonas que queremos hundir.

 

1. Para marcar pómulo. Aplícalo debajo del hueso, creando una zona sutilmente oscura, así se enmarcarán los puntos a destacar.

 

2. Afinar la nariz. Hay que aplicar el bronceador en los laterales de la nariz para conseguir un efecto visual reductorio.

 

3. Acortar un rostro largo o disimular una frente amplia. Aplica polvos bronceadores justo en la línea del cabello en la frente para oscurecer y acortar la zona y también en la base de la barbilla, difuminando bajo el mentón, en dirección al cuello.

 

 

Efecto ‘buena cara’ o bronceado urbano

 

Es uno de los usos más comunes, con toques sutiles de bronceador, especialmente en las mejillas para dar un aporte de tono extra y, con suavidad, un toque en la frente y barbilla para conseguir dar una esencia homogénea.

 

Con una brocha aplica los polvos dibujando una "W". Empieza por la sien, a la altura del ojo y dibuja una curva descendente por debajo del pómulo.

 

Sube hasta el entrecejo y repite en el otro lado y difumina después siguiendo el mismo trazado, haciendo movimientos circulares con la brocha.

 

 

Para un bronceado total

 

Tomando siempre poco producto en la brocha, dibuja pequeños ochos en todo el rostro. Comienza por la raíz del cabello y las sienes, descendiendo por el contorno de la cara para crear profundidad desde la frente hacia abajo, hasta llegar a la barbilla y continuando hacia el otro lado del rostro.

 

Sin añadir más producto, dibuja con la brocha dos grandes ochos en la zona central de la cara para iluminar.

 

 

Recomendaciones Generales

 

Definitivamente, los polvos bronceadores siempre consiguen alegrar un poco la cara, siempre y cuando sepas usarlos bien, sino puede ser un arma de doble filo: mal aplicados pueden apagar por completo la piel y darnos un aspecto súper artificial. Para evitar esto último, sigue estas recomendaciones para no cometer los siguientes errores:

 

1. Aplicarlos en toda la cara. Tal vez sientas que te ves mejor, pero el resultado te suma años y te hace ver como si estuvieras quemada. Los polvos bronceadores se aplican comúnmente en el hueso de los pómulos, en el puente de la nariz, en la barbilla, en las sienes ¡y ya! No te metas en más líos.

 

2. El color de tu piel se ve más oscuro. Probablemente se te vea un tono anaranjado en tu piel por elegir un tono incorrecto.

 

3. Tu piel luce tirante y reseca. Si tienes la piel seca, aplicarte polvos puede empeorar las cosas. Al fin y al cabo, estos absorben parte de la grasa natural de la piel, así que puedes llevar a sentirla tirante y sin vida. Usa una base de maquillaje liquida o hidratante como las BB y CC creams.

 

4. De brillar a cegar. Algunos polvos bronceadores incorporan partículas brillantes que atrapan la luz, así que si los usas en exceso te convertirás en un foco de luz y no lograrás el acabado con el deseado "efecto natural".

 

5. Aplicar sólo polvos bronceadores. Los polvos bronceadores no funcionan solos. Necesitas una base de maquillaje más clara para crear contraste aplicando polvos en otro tono, o un poco de rubor.

 

¿Y el error que nunca debemos cometer? Aplicar unos polvos bronceadores demasiado oscuros o en exceso: siempre es mejor quedarse corto que pasarse. 

 

Como verás, aplicar los polvos bronceadores no es tan fácil como se ve en video tutoriales o como lo hace tu mejor amiga. Hay todo un tema detrás de ellos. Ahora que ya he traído a ti esta información espero que puedas lograr ese acabado bronceado que tanto quieres lucir.

 

 

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