• Dulce Hernández

Mascarillas faciales caseras para el rostro


Si sientes que tu rostro luce la piel reseca y sin vida, y anhelas con tener una piel radiante, luminosa y suave, existen muchos tratamientos faciales de todo tipo de precios que te permitirán lograrlo. Hoy hablaremos de cuáles ingredientes caseros, disponibles en cualquier cocina, te pueden ayudar a darle eso que tu piel necesita.


Pero, ¿Por qué elaborar las mascarillas en casa? Puede ser una manera muy accesible de consentir tu piel, sin gastar tanto, para ahorrar tiempo y, sobre todo, es una manera muy natural. Sé que la vida diaria tiene un ritmo de vida muy ajetreado y el tiempo es una gran limitante para ir al salón de belleza o comprar una crema muy cara. ¿No es así? Lo peor es que toda esa agitación y además de otros factores que hay en el ambiente pueden afectar a nuestra piel en forma de arrugas, manchas y falta de brillo.


Para que un tratamiento facial sea efectivo es fundamental conocer las características y el tipo de piel que tienes. Hay varios tipos de mascarillas que te pueden ayudar a resolver muchos problemas que tu piel presente, pero tienes que saber que la reacción de cada una de las mascarillas puede ser diferente. Por ejemplo:


  • Las pieles secas: deben utilizar una mascarilla hidratante.

  • Las pieles acnéicas: para ellas está indicada una mascarilla purificante y calmante. Las pieles con rojeces: se benefician del uso de una mascarilla hidratante y calmante.

  • Las pieles fotoenvejecidas: han de emplear una mascarilla con antioxidantes que iluminen e hidraten la piel.

  • Las pieles con manchas: necesitan activos que unifiquen el tono de la piel.


Las mascarillas faciales son un producto cosmético que se emplea de manera puntual para complementar de forma sencilla el ritual de belleza diario. Para que los beneficios que estas te ofrecen analiza detenidamente que es lo que requiere tu piel e incluir en la mascarilla los activos necesarios que ayuden a mejorar la dermis facial.


Las mascarillas faciales ofrecen beneficios desde la primera aplicación en tan solo unos minutos, permitiendo purificar, hidratar o iluminar la zona. Estos efectos actúan tanto en pieles sensibles, como en pieles secas y deshidratas, o mixtas-grasas.


¡No te preocupes! La solución está en tus manos, utilizando ingredientes naturales puedes revitalizar tu piel y realzar su belleza.


En este blog post te voy a hacer una lista de las mejores mascarillas que te permitirán lucir una piel hermosa con ingredientes naturales y elaboradas por ti misma.


Mascarillas exfoliantes


Miel y almendras


Para preparar el más exquisito exfoliante casero solo necesitas una cuchara sopera de miel y dos almendras. Tritura las almendras con el mortero hasta que den un polvo muy fino y mézclalo con la miel, luego añade una cucharadita de zumo de limón.


Aplícalo suavemente en el rostro dándote masajes circulares y déjalo secar durante 15 minutos. Enjuágate con agua tibia. Te sentirás rejuvenecida.


Miel


¿Quieres tener la piel tersa y suave? Aplica la miel uniformemente por todo tu rostro. Déjala durante quince minutos y luego retírala con agua fría. Ya verás qué bien se siente.


Avena y Miel


La avena es un gran exfoliante y por eso no puede faltar si hablamos de mascarillas caseras para el rostro. Coloca una taza de avena seca en la licuadora hasta que llegue a un polvo grueso. Añade un toque de miel, una clara de huevo y una cucharada de yogurt. Revuelve.


Coloca la mezcla en tu rostro frotando gentilmente. Luego deja actuar durante 15 minutos y enjuaga con agua tibia. La avena es ideal para reconfortar la piel y la miel tiene antioxidantes que la protegen y fortalecen.


Mostaza, pétalos de rosa y agua


¡Así es! Con este aderezo puedes obtener una excelente mascarilla facial. La mostaza granulada ayuda a exfoliar la piel e iluminar la complexión de tu rostro. Muele los granos de mostaza en la batidora con dos tazas de agua hasta que quede una pasta granulada. A esta añádele dos pétalos de rosas y muele hasta que se integren. Aplícala sobre en el cutis y deja actuar por media hora, luego enjuaga con agua tibia.


Avena, fresas y miel


Si agregas una cucharada de avena en polvo a la mezcla de puré de fresas y miel obtendrás una pasta gruesa que además es un poderosísimo exfoliante. Los gránulos de la avena retirarán el exceso de células muertas de tu piel mientras la nutren, ya que este milenario cereal tiene propiedades antiinflamatorias que reducen los signos visibles de condiciones cutáneas como eczema, rosácea, y alergias, además de ayudar a la piel a renovarse más uniforme, limpia y radiante.


Mascarillas hidratantes


Plátano


Ciertas frutas son ideales para hidratar tu piel debido a su alto contenido de agua.


Si tienes plátanos de sobra que no piensas comer, esta es la solución perfecta. Pela medio plátano, písalo y añade media taza de yogurt y 1 cucharada de miel. Mezcla bien todos los ingredientes y aplica la pasta en el rostro de manera uniforme. Deja que el plátano actúe hasta 20 minutos y luego enjuaga con agua fría para activar la circulación sanguínea.


El plátano es ideal para humectar el rostro y darle más suavidad a la piel.


También puedes machacar un plátano y añádele 4 cucharadas de avena y una de miel. Aplica la mascarilla en el rostro y deja actuar unos 15 minutos. Después retira y aclara con abundante agua. Otra opción es triturar la pulpa de un plátano y un aguacate, mézclalas con un poco de miel y de crema hidratante suave, aplica en el rostro y retira a los 20 minutos.


Estas mascarillas son fabulosas si tienes la piel seca.


Pepino


Ya conocemos las maravillosas propiedades del pepino: es delicioso, fresco e ideal para una dieta balanceada. Pues no te imaginas los cambios que puede lograr en tu piel, es perfecto, sobre todo si has tomado demasiado sol en un día de playa.


Para hacer esta mascarilla solo pela un pepino y muélelo bien fino hasta obtener una pasta (no te olvides de guardar dos rodajitas para tus ojos), extiéndela por todo tu rostro y descansa por 15 minutos. Retira con abundante agua fría y veras tu piel fresca y humectada.


Fresas con miel


Hay muchas mascarillas caseras para hidratar la piel. Te proponemos preparar una con fresas y miel. Tritura unas fresas (4 ó 5 serán suficientes) y mézclalas con miel, cuando tengas la pasta, aplícatela sobre el rostro y déjala 20 minutos. Después retira con agua fría. Tanto las fresas como la miel, suavizan la dermis, además de hidratarla. La crema actuará como hidratante, al mismo tiempo que la miel y las fresas nutrirán tu piel y estimularán la producción de colágeno para mantenerla firme y suave.


Mascarillas renovadoras contra arrugas y ojeras


Rostro terso


Otra vez la miel y el huevo, una mezcla sin par para la belleza. Combina dos cucharadas de miel con una clara de huevo batida. Mezcla con una cucharada de zumo de limón y aplícatela en el rostro, masajeando suavemente. Sentirás como tu piel se estira.